27 abril 2014

A TRAVÉS DEL CORAZÓN


Prácticamente desde el primer día de vida, Miranda ha sido un bebé que llora gran parte del tiempo que esta despierta. Con el paso de las semanas, a medida que ha ido madurando, esto ha mejorado muchísimo y ahora, con 11 semanas de vida, ya pasa sus buenos ratos en un estado de alerta feliz. Aún tiene días mejores y días peores pero ahora podemos decir que ya nos conocemos bastante bien y muchas veces identificamos el origen del llanto y somos capaces de ponerle remedio. Otras veces asumimos que ella simplemente está llorando y la acompañamos y escuchamos. Cada vez son más los días buenos y los malos son mucho más llevaderos.
Los dos primeros meses los tres lo pasamos fatal, yo me sentía una "madre basura" incapaz de calmar a su bebé, su padre no entendía que hacíamos mal y ella lloraba y lloraba y lloraba y lloraba. No alcanzábamos a comprender como "siguiendo la fórmula mágica" brazos-amor-teta-porteo-colecho-másamoraún nuestra niña podía ser "tan infeliz". Un bebe que no conocía cuna, ni carrito, ni prácticamente ninguna superficie horizontal! Siempre ha estado en el regazo de su madre, siempre acompañada y atendida, ¿porqué aún así "sufría" de aquel modo? 
Yo me sentía estafada, si lo estábamos haciendo todo "tan bien" ¿por que no veíamos resultados? Probamos muchas cosas: terapia craneosacral, visitas al digestivo y a su pediatra, dejar los lácteos (con lo que amo y defiendo los lácteos...), solucionar su frenillo, empeñarnos en la lactancia materna con el trabajo en casa y las mil visitas a la asesora de latancia etc. Y un día, en la clase de masaje para bebés, Naira, la instructora nos enseña este poema preciosisísimo que aparece en la contraportada del libro "Shantala: Masaje de los niños" de Frederick Leboyer (libro requeterecomendado, que me llegó al fondo del corazón)



Las semanas que siguen al nacimiento
Son como la travesía de un desierto.
Desierto poblado de monstruos:
las sensaciones nuevas que
desde adentro
se lanzan al asalto del cuerpo del niño.

Después del calor del seno materno,
después del loco abrazo que es el nacimiento,
la soledad helada de la cuna.
Y luego surge una fiera,
el hambre,
que muerde al bebé en las entrañas.

Lo que enloquece al desdichado niño
no es la crueldad de la herida.
Es su novedad.
Y esa muerte del mundo circundante
que le da al ogro
proporciones inmensas.
¿Cómo calmar tal angustia?

¿Alimentar al niño?
Si
pero no solamente con leche.
Hay que tomarlo en brazos.
Hay que acariciarlo, acunarlo.
Y masajearlo.

Hay que hablar a la piel del pequeño
hay que hablarle a su espalda
que tiene sed y hambre
igual que su vientre.

En los paises que han conservado
el sentido profundo de las cosas
las mujeres saben todavía todo esto.
Aprendieron de sus madres, enseñaron a sus hijas
este arte profundo, simple
y muy antiguo
que ayuda al niño a aceptar el mundo
y lo hace sonreír la vida.
"Shantala: Masaje de los niños",  Frederick Leboyer


Y entonces entendí a mi hija y descansé y  fue el principio de permitirme disfrutar de ella y con ella. Y le dí más amor y más brazos y mucho más amor aún. Mi bebé necesita su tiempo de adaptación al mundo y nosotros de verdad que necesitamos aprender a ser una familia con un miembro más. Y la culpa fue desapareciendo poco a poco. Nosotros ya nos habíamos asegurado de que la niña no tenía ningún mal físico ( o al menos hemos hecho lo que ha estado en nuestras manos) Ahora tenemos que ser pacientes y acompañarla mientras crece. Todo pasa y cada día estamos mejor.

Por si acaso yo estaré una temporada sin lácteos y completaremos la terapia con su fisio, que eso no puede dejar de hacerle bien, pero creo que aunque todo nos ha ayudado de una forma o de otra, lo que ha sido determinante en nuestra "mejoría" ha sido el tiempo, la paciencia y el permitirme ser mamá creyendo en mis instintos.

Durante este tiempo, como ya dije en entradas anteriores, no me canso de repetirlo porque me resulto de verdad útil, nos ha ayudado muchísimo reunirnos con otras mamás en un grupo de lactancia y postparto (gratuito, que no te tanguen!!!). Fundamental compartir experiencias y llorar con otras si hace falta. También fundamental tener alrededor gente que te apoya aunque no sea mamá y te escucha y cree en ti. 
Y el curso de masaje que resulto ser junto con el foulard elástico uno de los mejores regalos ( si no el mejor) que ha recibido Miranda.

Más información sobre el masaje infantil y sus beneficios en la web de la AEMI, Asociación Española de Masaje Infantil y en la web de Naira que es una máquina(la Leonarda de la crianza, igual te asesora en porteo que te enseña un masaje anticólicos o te echa una mano con la teta!!!).

Hasta la próxima entrada, les dejo unos fragmentos del libro que me gustaron mucho, mucho, mucho.


" Si los bebés aúllan cada vez que se despiertan, no es porque el hambre los atenace.

 No están muriendo de inanición.
Están aterrados por la novedad de la sensación. Por ese "algo dentro" que toma proporciones inmensas justamente porque, afuera, el mundo ha muerto.
Hay que alimentar a los bebés.
Sin ninguna duda.
Alimentar su piel tanto como su vientre.
Y después, en ese océano de lo nuevo, de lo desconocido, hay que devolverles las sensaciones del pasado. Que son las únicas, por el momento, capaces de aportar un sentimiento de paz, de seguridad.
Esa piel, esa espalda, no han olvidado. "

" Los bebés tienen necesidad de leche, sí.

Y de recibir caricias.
Pero más todavía de ser amados."

" Ser cargados, acunados, acariciados, tocados, masajeados; cada una de estas cosas es alimento para los niños pequeños, es tan indispensables, si no más, que vitaminas, sales minerales y proteínas.

Si se lo priva de todo eso
y del olor, del calor
y de la voz
que tan bien conoce,
el niño, aunque esté harto de leche, se dejará morir 
de hambre."


"Shantala: Masaje de los niños",  Frederick Leboyer


16 comentarios:

  1. Hola, no he podido evitar sentirme identificada con tu oost. Soy mamá de un bebé de8 meses que es alérgico a la proteína de leche de vaca. Lo detectamos a los 3/4 meses.

    Con lo que he dejado todos los lácteos+ todo lo q sale de una vaca(mantequilla, ternera...). Esta proteína pasa a través de la leche materna. Es duro pero merece la pena, la mejoría es espectacular!

    Ahora con 8 meses ya estamos introduciendo la leche sin lactosa, a ver q tal...

    Espero que este no sea tu caso...pero simplemente quería comentarte q lo de no comer lácteos se sobrelleva... Lo peor es lidiar con las opiniones en plan " haces esta dieta xq quieres, pudiendo dejar el pecho..." En fin, a no hacer caso!

    Disfruta de tu niña q es preciosa!

    1 abeazo

    Conxi

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  2. Me alegro de que vaya mejor. Nosotros también hemos pasado una epoca dura de lloros constantes en la que lo único que calmaba a mi nena eran mis brazos, con los consiguientes diagnósticos infundados de "mamitos". Ademas del amor constante, el cariño, los mimos y juegos yel intento de crear un entorno lo mas tranquilo y seguro posible, a nosotros nos ayudo mucho ir a un osteopatía experto en terapia craneo-sacral. Ahí comprendí lo que mi instinto llevaba tiempo diciendo:mi hija tenía miedo "gracias" a una experiencia en el parto un poco traumática. Gracias por tu entrada, para mi ha sido bueno leer que no soy la única con problemas, que no solo a mi me ha costado y que efectivamente hay bebes que se adaptan muy rápido, pero también hay otros, quizá un poco mas sensibles, que lo pasan mal y necesitan mucho mas que estemos a su lado.

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  3. Suelen decir que los bebes no vienen con un libro de instrucciones debajo del brazo ;) pero se a ciencia cierta que ustedes, familia, le darán lo mejor a esta princesa ¡deseando achucharles! bss, Siona

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  4. Qué te digo que no te haya dicho ya? No hay fórmula mágica, porque no todos los bebés son iguales. Con su corto tiempo de vida y tamaño, cada uno acepta distinto la adaptación al nuevo medio. Acompañar y querer, es lo único que se puede hacer, tanto si el bebé está tranquilo como si llora.
    Y la gran frase de mi madre: todo pasa... ¿Cuántas veces nos la habrémos dicho la una a la otra??
    Esa cabecita con pelo incipiente es una maravilla.. soy capaz de olerla!!!
    Besos miles!!

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  5. Ya verás que el cambio en tu estado de ánimo es la mejor terapia relajante para tu bebe. Lo estas haciendo muy bien. Todas hemos pasado por ese proceso y es muy duro, que no te engañen. Pero también es verdad que al final pasa, y aprendes a fiarte de tu intuición y de tu corazón. Abrazos.

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  6. Yo creo que la etapa más difícil en la crianza es la primera (los 3 primeros meses) no solo el bebé tiene que adaptarse a la vida fuera de la barriga de la mami sino que también la mami ha de adaptarse a él/ella. Esto solo se logra con tiempo. Tiempo que pone las cosas en su sitio y que trae la tranquilidad a través del conocimiento mutuo.
    El instinto maternal¡nunca falla! así que guiándote por él puedes estar bien tranquila de estar haciendo siempre lo mejor para tu hija. Haz todo lo que te dicte y disfruta de tu pequeña Miranda que el tiempo ¡vuela!.
    Un caluroso abrazo.

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  7. Mi primera hija era una llorona ( en cambio el niño, no había niño ) y le decía a mi madre: que ganitas de que sea mayor...!! Ya tiene 19 añitos, pero casa edad tiene sus cosillas...me alegro que todo vaya mejo.
    saludos!!

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  8. Muchos ánimos! Mi primer hijo lloraba desde el primer día, y nos pasó algo parecido a vosotros. Ha sido un niño que ha necesitado de mis brazos para dormir hasta los dos años, y eso que ya estaba embarazada de 9 meses de su hermanita! Se despertaba hasta 6 veces por la noche y volvía a querer bracitos... Pero todo eso ha pasado. Ahora tiene 3 años y medio y su hermana 20 meses (ella sin embargo ha dormido bien siempre). Nosotros nos fuimos adaptando a sus necesidades y eso creo que nos ha hecho bien a todos. cada uno es diferente y debemos respetar al niño y a sus tiempos. Muchos ánimos de nuevo y disfrutad a vuestra hija!

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  9. Me encantó tu post... Está lleno de ternura!!!!
    Mis hijos ya crecieron... Ahora soy abuela, y disfruto de mis nietos tanto como lo hice de mis hijos.
    Ser padres es una experiencia maravillosa y a veces muy dura. Muchas veces no sabemos cómo hacer, cómo proceder, cómo enfrentar cada desafío... Y tenemos que confiar en el amor y la intuición...
    No todo está escrito... Nadie tuvo la experiencia de educar a "ese" hijo que siempre será único. Aunque tengamos muchos hijos cada uno es un ser absolutamente diferente de otros y nosotros también vamos cambiando con los años, con la experiencia de vida... Cada situación es siempre diferente; aunque nos parezca similar a otra....
    Disfrutá mucho... Disfruten mucho de esta etapa......
    El tiempo pasa sin que nos demos cuenta y cuando queremos acordar nuestros hijos vuelan, como les enseñamos (y como lo hicimos nosotros), en busca de su futuro y de forjar su propia historia.

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  10. Ayyy! qué bonito...y qué bien si lo hubiese sabido con mi segunda...el instinto también ayudó!
    Besos y cuidaos muchísimo!

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  11. yo no tengo bebés, al menos de momento, pero llevo un año en el que miles de amigas/os cercanos se han lanzado a ello.

    Es curioso cómo me ha llamado la atención el principio de tu post...exactamente eso, casi palabra por palabra me han explicado dos de ellas: el llanto y el sentirte mala y triste por traer al mundo a alguien tan infeliz y no saber calmarlo...y resulta que es lo más normal del mundo

    Gracias por compartir estas cosas, siento que os sintieseis mal, pero al menos pensad que, gracias a post como este, ayudais a los demás que están pasando por ese momento, o que pasarán

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  12. Hacia dias que no pasaba por aqui y veo que ya sois uno más, felicidades!!! verás que todo pasa y muy rápido mi hija acaba de hacer 17 y hace dos dias que estaba preocupada que si llora, que si duerme etc.
    Un abrazo!!!

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  13. Lolita¡ Tanto tiempo alejada de mi blog y reviso el tuyo y me encuentro con que tienes una Miranda :-) que alegria mas grande. Mi Salvador ya tiene 4 años. Saludos, espero seguir leyendote tan bien.

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  14. Me gusto mucho tu post... Ahora entiendo ese sentimiento de escuchar mu hija llorar fuerte y no saber porque :( Afortunadamente, mi hija no llora mucho porque no hay nada que puede resolverse con alimentarla o: caminar en la casa. Hemos caminado tanto! Ella conoce la casa muy muy bien! Tienes algo para portarla? A mi hija le gusta un monton y la divierta mucho cuando tiene hambre y solamente tiene su papa! Suerte y un abrazo xxx

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  15. Buenas, Maryse!
    jajajaj yo también camino mucho, casa arriba, casa abajo jajaja mi mejor amigo desde que Miranda nació es el fulard elástico :) Portearla es fantástico y una forma de sobrevivir también :) Como ahora es más grandita estamos probando una mochila ergonómica, la Boba y también tenemos en prestamo una bandolera y un fulard tejido, a ver que nos gusta más!
    Que están usando ustedes?
    Espero que tu nena este genial :)

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