17 septiembre 2014

SEIS MESES DE MAMA LECHITA ( nuestra lactancia hasta el momento), DE BRAZOS Y DE ABRAZOS.

Hace semanas que quiero contar como ha sido y como está siendo nuestra lactancia. En parte por lo orgullosa que estoy de haber pasado la marca de los seis meses de LME y en parte porque a mi me ayudo muchísimo leer las experiencias y las historias de otras mamás y otros bebés. Sin saber que otras pudieron superar mil y un obstáculos yo tampoco habría podido pasar por encima de los que nos encontramos.
Los tres primeros meses con Miranda fueron especialmente duros para las dos. Eso ya lo he contado. Miranda lloraba casi todo el tiempo que estaba despierta. Cuando digo "casi todo el tiempo que estaba despierta" no es una exageración. Muchas veces no se calmaba ni siquiera en brazos (donde pasaba todo el día, brazos y portabebés). Tampoco se calmaba durmiendo a mi lado, ni sobre mi. Ella lo debía pasar fatal y yo también. Yo lloraba casi a diario, me sentía un fracaso de madre incapaz de averiguar que le pasaba a mi niña (porque durante mucho tiempo estuve convencida de que algo le debía pasar) y mucho menos capaz de consolarla. Estaba física y emocionalmente agotada y eso me hacía sentir aún más culpable, porque mi niña se merecía una madre mejor y sobretodo más alegre. Tenía un montón de ayuda pero aún así me sentí sola y aislada en muchas ocasiones... Pero como dije, todo esto ya lo saben y este no es un post dramático, SPOILER, esta es una historia con final feliz!
Miranda nació con anquiloglosia, frenillo sublingual de toda la vida, vamos. Con su preciosa lenguita en forma de corazón. Tuvimos la suerte de que la matrona  que nos atendió en la sala de puerperio inmediato se dió cuenta nada más ver a la niña, nos lo advirtió y nos dió indicaciones para que se lo comentáramos al neonatólogo que posteriormente la valoraría en planta. Había que ver si Miranda mamaba bien o si tenía la lenguita tan corta que le suponía un problema a la hora de alimentarse, en cuyo caso, lo mejor sería cortar el frenillo. 
La verdad es que desde que nació se engancho a la teta sin mayor problema por su parte, aunque a mi me hizo grietas. Ya las tenía cuando subí a la planta de maternidad. Allí también tuvimos la suerte de que nos atendiera una enfermera bien formada en lactancia materna, asesora y encargada de un grupo de lactancia. Ella contactó con el pediatra que le cortó el frenillo a la mañana siguiente al nacimiento.
Durante las primeras semanas no tuvimos mayor problema con la alimentación más allá de las "complicaciones" propias de la "subida de la leche" (ingurgitación con dolor e incomodidad etc...) que duraron lo normal. Una vez más tuvimos la suerte de tener a una experta a nuestro lado. La tía Jess estuvo en casa a diario ayudando en todo lo que pudo y yo ya iba al grupo de lactancia, así que tenía mucho apoyo.
En principio parecía que el bebe comía bien, hasta que de repente, de un día para otro, me di cuenta de que la niña hacía ruido de besuqueo al mamar y el pezón se le escapaba, la leche le chorreaba por toda la cara, acababa las tomas llorando o atragantada... era como si no sellase bien el pecho con su boca! y volví a hacer una ingurgitación mamaria, esta vez con fiebre incluida. A estas alturas yo estaba más que agotada y preocupada con las tremendas sesiones de llanto de Miranda y esto se juntó con los problemas con la teta.
Desesperados nos pusimos en contacto con la matrona que nos atendió en puerperio y volvimos al hospital para que valorase la manera en que mamaba la niña. A ella le parecía que aún tenía la lengua corta ( en esto también coincidía la asesora del grupo de lactancia), esto unido a algún problemilla posicional hacía que mamase de una forma en la que hiperestimulaba la producción de leche, de ahí la terrible ingurgitación. La tensión del pecho entorpecía aún más el enganche (ya dificultoso por su frenillo corto), tomaba más "leche del principio" rica en azucares lo que también puede favorecer los colicos intestinales... Nos propuso que la valorase el otorrino y si era necesario este le podía repetir la frenotomía.
Así lo hicimos. El otorrino la valoró y el mismo día la intervino. Nos dió instrucciones para que varias veces al día durante un par de semanas masajeasemos debajo de la lengua, sobre la cicatriz para evitar una nueva unión mucosa. La matrona nos había dado instrucciones para corregir la postura en las tomas.
Creo que todos pensamos que el besuqueo y los problemas de enganche se solucionarían rápidamente después de la segunda intervención. No fue así. Ahora además añadiamos el dolor del masaje y el estar corrigiendo al bebe varias veces durante la toma ( debe resultar bien frustante que te desenganchen de la teta cuando estás hambriento). Llegó un momento en que dejé de corregir la postura de la niña. La matrona me aconsejó que dejase a la niña mamar a su manera, que le diese tiempo. Pasaron las semanas y poco a poco dejó de hacer besuqueo. Las grietas se curaron. Supongo que más que la segunda frenotomía lo que solucionó el problema fue crecer y tener más fuerza para coger el pezón sin que se le escapara.
Pero seguía llorando desconsoladamente. No había toma diurna que acabase con la niña tranquila y saciada, siempre acababan con gritos y llanto que cedía si la incorporaba. Así que empezamos a pensar en que quizás podía tener reflujo. Aunque, curiosamente, en las tomas nocturnas no lloraba, y eso que  comía totalmente acostada. Muchas veces ni si quiera se despertaba en toda la noche, hacia las tomas dormida... Lo consultamos con el especialista que le recetó ranitidina y a mi me recomendó retirar los lácteos y todos los derivados de estos de mi dieta. Probamos varias semanas el tratamiento pero no sirvió de nada. Lo dejamos (su pediatra, por cierto, nunca creyó que sirviese de mucho).
A estas alturas Miranda ya tenía más de tres meses, había crecido y madurado. Yo también estaba mucho más tranquila y adaptada a nuestra nueva vida. Cada vez lloraba menos y comenzó a ser más sencillo calmarla. Casi de un día para otro, se acabaron los problemas con la lactancia. Lo elementos clave fueron el tiempo y la paciencia, sin duda.
A día de hoy las dos disfrutamos de la lactancia y al fin puedo decir que se ha convertido en un vínculo muy especial. Miranda se acerca a mi gateando, coge su buchito de leche y sigue a lo suyo o mama sentada en mi regazo como una niña grande. Nos ha costado un montón de lagrimas pero ha valido la pena.
Ahora que releo nuestra historia parece que no pasamos por grandes problemas, quizás fuese así. Quizás solo fueron pequeños baches sin importancia que yo viví demasiado intensamente... pero cuando acabas de parir y te sientes tan vulnerable, tan responsable de tu pequeña cria y tu única misión en ese momento es alimentarla y atenderla y cada toma te crea incertidumbre y genera miedo por no saber si se estará alimentando correctamente, si le estarás haciendo mal por empeñarte en darle el pecho, si tienes a gente a tu alrededor que te cuestiona, de verdad que entonces se te hace muy cuesta arriba. Cuando en cada tetada tienes dificultades, la lactancia se vuelve una pesadilla. Me parece muy importante informarse y tener conocimientos teóricos sobre la lactancia y más aún conocer los recursos y las ayudas que tienes a tu alrededor, eso fue lo que salvó mi lactancia, lo que me hizo insistir y buscar soluciones a los problemas que nos fuimos encontrando.
Me ha costado muchísimo escribir este post (un mes!). En parte porque mis recuerdos de estos meses están como en una nebulosa y en parte porque no tengo mucho tiempo para sentarme a escribir (soy lenta y torpe  escribiendo) y además mi capacidad de concentración es nula estos días, mañana vuelvo a releer y corregir si hay partes de la historia incoherentes.
Dejo para otro momento el relato de mi experiencia porteadora y colechadora. Dos prácticas que nos están resultando de lo más satisfactorias y a las que tengo que dedicar un post sin falta. En algún momento. Hasta pronto!

16 comentarios:

  1. Yo te aplaudo, las aplaudo!!! Mucho y muy fuerte!
    Miranda tiene la mejor mamá que es insistente, constante, y fuerte.. sin duda esos tres pilares que ve en tí, le van a servir para construir de si misma una excelente persona.
    Es cierto, que una vez que pasan los primeros seis meses, el recuerdo es confuso y difuso.. Verás que dentro de otros seis meses, será un vago recuerdo.
    Lo mejor de la maternidad y sus recovecos es que pareciera que los lloros, las noches en vela, y las angustias, se deshacen con el tiempo.
    Y ya sabes lo que dice mi madre: todo pasa.
    Besos grandes! ya falta poco poco para darles un abrazo! :)

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  2. jopelines! Y yo que creía que había tenido problemas con la lactancia porque le costó coger un pecho! Enhorabuena por haber llegado hasta aquí y feliz resto de lactancia materna y colecho y porteo!

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  3. Muchisimas gracias por compartir tu experiencia. No todo el mundo lo hace y es de agradecer leer que no eres la única a la que les pasa.
    Tengo que decirte que mi experiencia fué bastante similar, los primeros dos meses fueron durisimos. Creo que la cosa va mejorando en cuanto a los profesionales, que ahora estan más informados y preparados. Hace sólo tres años aún te encontrabas pediatras y enfermeras que se negaban a intervenir un frenillo, entre otras cosas. En mi caso empeoró la situación órdenes y consejos contradictorios entre los profesionales: que si usa pezonera (horror); que si dale un suplemento con biberón (cuando tus tetas estaban a rebentar de leche); obstruciones varias y pezones inflamados que nadie sabía con que tratar... ni te cuento. Como tu dices al final, por suerte, encuentras a un profesional que te hace creer en ti misma y que te da la clave: paciencia, tiempo y tranquilidad La mayoria de problemas desaparecen a medida que se van tus inseguridades y te das cuenta que para mamar sólo es necesario una mamá (tranquila y feliz) y un bebe hambriento.

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  4. Tu redaccion es comprensible y pluscuanperfecta!!

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  5. Violeta, tu no sabes lo que me acuerdo yo de esa gran frase de tu madre. La tengo grabada a fuego!
    Ni tampoco te imaginas lo que significa para mi saber que estás al otro lado del teléfono ( aunque no lo use mucho). En muchísimos aspectos tu eres mi principal referente y me da tranquilidad ir por detrás tuyo y poder enriquecerme con tus experiencias. Es muy, muy difícil encontrar a alguien con quien te sientas tan cómoda, conectes tan bien y que encima comparta tus principales ideas sobre la crianza. Soy muy afortunada :)

    Glaramknits, no sabía que lo habías pasado tan mal! Lo siento mucho... Cuanta razón tienes que importante es la paciencia y la tranquilidad... Yo si tuve quien me lo dijese, pero me empeñé en llegar a la misma conclusión por mi misma, que gran error...
    Además de la paciencia, el tiempo, la tranquilidad y el creer en uno mismo y confiar en tu bebé, la formación me parece importantísima. Nos encontramos a muchos "profesionales" mal formados y a mucha vecina del quinto que nos intenta convencer de ideas erróneas. Así que formarse y aprender sobre la lactancia se hace imprescindible!

    Gracias Tita y gracias Julia por los ánimos :)

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  6. Enhorabuena! Para mi, el primer mes fue mas duro pero aun a 8 meses, siempre no confio que mi hijita bebe suficientemente :( Pero estoy muy orgullosa! Muy interesante tu post.

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  7. me alegro de que al final esteis disfrutando mucho de la LM , se hace muchas veces duro sobretodo al principio cuando no sabes que hacer y todos son nervios, emma y yo solo pasamos 4 meses porque se me retiro la leche , lo peor para ella fue luego adaptarse a una tetina de goma pero poco a poco.
    esta claro que la paciencia y el sentido del humor, (aunque a veces cuesta tanto ..... tanto no desesperar )jejejeej son los mejores aliados y mucho cariño claro



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  8. Yo tuve suerte. La nena se agarró enseguida y siempre ha mamado fenomenal. Pero aún así leí mucho, mucho sobre lactancia. Tenía tan claro que era lo que quería y lo mejor para mi niña, que quería y quiero estar informada. Eso si, tuve que lidiar con las informaciones contradictorias, las críticas constantes incluso de familiares cercanos, los comentarios sobre la calidad y cantidad de mi leches (y yo me pregunto ¿la habían analizado.), los "profesionales" que a pesar de ver una niña sana y una mama alegre y convencida de que la lactancia es lo mejor no hacen más que decirte que suplementos con esa leche tan maravillosa y buena de fórmula... Al final llegue/llegamos a los 6 meses (con sacrificios relacionados con mi vuelta al trabajo y pequeños malos ratos y sofocos de las dos) y seguimos alegremente tuteando a demanda. Me alegro de que hayas superado los problemas. Muchas gracias por ser tan valiente y contarlos.
    Feliz lactancia

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  9. Eres una heroína. Yo no hubiera tenido tantísima paciencia. Yo estuve dándole de mamar hasta los seis meses a los dos y no tuve mucho apoyo. Por suerte, no tuve problemas y los niños cogían peso a un ritmo vertiginoso. Pero en cuanto empecé a trabajar, la cosa se puso demasiado difícil. No me gustaba nada el extractor de leche y al final lo dejé. Por cierto, ¿sabes que en el MIT organizan un hackaton para diseñar un extractor de leche que sea más cómodo para las madres? ¡Es muy necesario!

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  10. Gracias por el relato. Es verdad que despues de varias semanas todo parece más facil.

    Espero el relato del porteo!!!

    saludos

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  11. Laurix, Malglam, si, la incorporación al trabajo de be ser un buen escollo a salvar... Menos mal que por ahora nosotras lo vamos a retrasar. Entiendo que muchas mamás dejen la teta cuando vuelven al curro debe hacerse muy cuesta arriba.
    Cuando estuve con la hiperproducción, estuve usando unos poquitos días el sacaleches Medela Swing ( me sacaba un poquitito al primcipio de la toma para que miranda no tomase tanta "leche del principio" a ver si así estaba menos molesta) y me pareció un extractor de leche buenísimo! quedé encantada con el, super cómodo y nada molesto. Ahí lo tengo por si en algún momento lo necesito nuevamente.

    Entrenapsicols, tengo muchas ganas de escribirlo y compartir mi experiencia ;)

    Maryse, Clorofila, gracias por comentar.

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  12. Hola te sigo hace tiempo, no sé si te hice alguna vez algún comentario, primero felicidades por la bebé que es una hermosura y después me emocioné mucho con tu historia, ser madre no es fácil me sentí identificada con tu historia, por más información que es bienvenida siempre es la experiencia de cada una la que nos hace fuerte y el vínculo con nuestro bebé, ese pasar es el que nos transforma en madre, disfruta de este momento inolvidable, los primeros son siempre agotadores pero disfrutables. Así que felicidades y a seguir disfrutando esta etapa. Besos Laura

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  13. Yo también lo pasé muy mal con mi hijo mayor, en mi caso porque vomitaba mucho de lo que comía, y a la vez, no ponía apenas peso, con lo cual imagínate la preocupación. Pero todo pasa, al final, mi hijo tiene ya 12 años y está hecho un hombrecito. Felicidades por esa niña tan guapa, que seguro que antes de que te des cuenta está dando carreras por ahí

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  14. que post tan hermoso!
    imagino que, efectivamente, habran sido momentos durisimos, pero rescato tu valor y el apoyo de la gente a tu alrededor, seguramente ayudo mucho a la etapa en que se encuentran hoy.
    un beso fuerte!

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  15. Me ha encantada este post. Escribes muy bien, y haces que nos pongamos perfectamente en tu posición. Me alegra que las cosas se vayan solucionando y que sigan disfrutando la una de la otra... ¡Viva el amor y las ganas de superación!

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  16. Pues ya verás que después hay otras complicaciones, como destetar a una nena de dos años porque llevas 2 años despertándote una media de 4 o 5 veces cada noche porque quiere mamar, y esa peque no quiere ni ver el chupete ni el biberón, sino solo la teta de su mamá.
    En fin, es muy triste renunciar a algo que nos gusta tanto a las 2, pero no dormir cuando tienes que trabajar al día siguiente es un horrorrr!!! Snifff...
    Me encanta tu blog.

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