06 noviembre 2014

COLECHO, nuestra experiencia.

:: que nadie sufra! nunca dormimos como en la foto! ::


Cuando duerme una madre junto al niño
duerme el niño dos veces;
cuando duermo soñando en tu cariño mi
eterno ensueño meces.
Miguel de Unamuno


Las primeras veces que leí sobre crianza "respetuosa", "natural" o como queramos llamarla sentí rechazo. Prácticas relacionadas con esta forma de criar como la lactancia "prolongada" o el colecho a priori me resultaban casi absurdas por "innecesarias", contrapuestas a la forma de crecer que yo misma había recibido y que veía en la mayoría de las mamás de mi alrededor. Pero a medida que fui interesándome en el tema y fui leyendo e investigando, descubrí que esta era la manera en la que quería acompañar a mis hijos mientras crecían, si alguna vez los tenía. Y lo que es más asombroso, también descubrí a otras mamás cercanas que compartían esta filosofía de vida, muchas veces, incluso, de tapadillo.

Miranda duerme en la cama conmigo desde la primera noche. Simplemente no fui capaz de dejarla en el nido en el hospital. La veía en esa cunita transparente y sentía la necesidad de tenerla pegada a mi todo el tiempo. Nueve meses después sigo siendo incapaz de dejarla en la cuna (que está en sidecar junto a mi cama) y acostarme sin tenerla a mi lado. Y ella debe sentir lo mismo, porque la única forma de que descanse más de una hora seguida es estar bien pegadita a mamá.

Pero esto de colechar lo hemos mantenido en el tiempo más allá de la motivación "del sentimiento", también surgió por necesidad. Facilita muchísimo la lactancia materna y el descanso nocturno de ambas. Aún hoy la niña mama al menos tres veces por noche ( y la de noches de amamantamiento que espero tengamos por delante!), que contar de cuando era recién nacida y hacía muchas más tomas? Que comodidad tan grande pegarla al pecho sin tener que levantarse a sacarla de la cuna y volver a dejarla. Sin siquiera tener que incorporarme o esperar a que se despierte y llore cuando tiene hambre. Llegas a tener tal compenetración con el bebe que le ofreces la teta cuando la necesita sin llegar a despertarlo! tu sigues durmiendo y el bebe también.

Es cierto que la primera semana tuve mis dudas y mis miedos. Miedo de aplastarla, de que le pasase algo y no darme cuenta, de taparla sin querer con la manta y asfixiarla... mil temores. Pero después de unas cuantas noches me di cuenta de que lo que había leído en muchos sitios y lo que muchas otras madres me habían contado es verdad: a pesar de estar dormida eres consciente de que tu bebé está a tu lado y casi ni te mueves, es más estás en sincronía con el y te despiertas cuando el se despierta. 

Dormir con mi hija es uno de los aspectos de la maternidad que más disfruto. Abrir los ojos en cualquier momento de la noche y verla descansar plácidamente, sentirla tan cerca, olerla... es una de mis mayores satisfacciones diarias. Aunque bien es cierto que yo no respeté todas las recomendaciones de seguridad de la AEP (principalmente porque no encontré esta información hasta hace bien poco, creo que cuando parí aún no se había publicado) y por tanto no puedo recomendar a nadie que me imite (la AEP no recomienda colechar cuando el bebé es menor de tres meses, ni en situaciones de gran cansancio como después del parto. Simplemente cuento mi experiencia y como nos hemos organizado nosotros.

:: Amelita,  ¿tu crees que la OMS consideraría esto colecho o es más bien crueldad animal?::

Para colechar seguros: aquí las recomendaciones de la AEP sobre colecho, aquí las de UNICEF y The Baby Friendly Initiative, aquí las de la SINA, las de la web de Crianza natural y finalmente un post muy interesante del blog Una Maternidad Diferente y otros dos artículos que también me gustaron al respecto.

7 comentarios:

  1. Dormí con mi hija las tres primeras semanas pero tenía miedo... He dormido con ella cuando fue de visita... Ella sabe cuando no esta en su casa. Conmigo, se siente en confianza :-) Es mágico sentirla dormir a mi lado!

    ResponderEliminar
  2. Yo no sé cómo hubiera vivido toda esta experiencia sin cosechar.. Me parece algo indispensable si estás lactando. Es cómodo, fácil, y la sensación de descansar teniéndola al lado, no es comparable con tener la cama para tí sola y ella en la cuna.
    Yo tampoco pensé en colechar desde el primer día, sin embargo, las circunstancias me lo pusieron a huevo como se suele decir.
    Cuando Emma nació, recuerdo hablarlo con mi abuela, y cómo me contó cómo crió a sus cuatro hijos. Todos mamaron hasta varios años, todos durmieron con ella. Yo no sé si esto que nos ha dado por avanzar tecnológicamente nos ha vuelto medio idiotas en las cosas más básicas.
    La foto de Amelita y Miranda es Love total!!!!!
    Por cierto feliz 9 meses Miranda!!

    ResponderEliminar
  3. Si. Es una de las delicias más deliciosas del mundo mundial.
    Y no temas. Algún día se irá de la cama.
    Una noche te dirá: "mami... y yo puedo dormir en la habitación de al lado? Y si me despierto puedo venir a tu cama? Si?? Vale... pues quiero dormir solo"
    Y ya está. Aunque no lo parezca... le estás dando seguridad en sí misma...
    Disfrútalo.

    ResponderEliminar
  4. Conozco mucha gente que practica el colecho y todo son experiencias muy positivas. Yo no sé si me atrevería peor supongo que al final es algo que sale de manera natural.

    ResponderEliminar
  5. Es muy interesante eso que cuentas de que la madre se sincroniza con el bebé. Debe de ser una experiencia maravillosa.
    Amelita no parece que tenga mucha prisa por escaparse... :D

    ResponderEliminar
  6. Colecho si o colecho no. Mientras estas con lactancia materna UN SI ROTUNDO! Y que se quiten los miedos: precisamente los tres primero meses es cuando más necesitas que el bebé esté cerca y a tu misma altura. Sin tener que levantarse y agacharse. Yo fui de moises, pero me estoy planteando el sidecar para esta vez.
    Lo malo, porque todo tiene un lado malo, es que cuando se acaba la lactancia y te gustaria recuperar tu espacio vital y el trocito de colchón robado,coincide con el momento en que su tamaño y sus movimientos nocturnos (lease patadas) estan en pleno auge. Sumado al hecho de que no soporta que le tapen y mientras se destapa ella te roba la esquinita de nórdico que te tocaba.
    Asi que aqui nos tienes, con una panza enorme y una niña de 3 que dice que se irá a su cama cuando nazca el bebé. A ver si es verdad, porque la habitación no da para poner una king-size.
    Las pocas noches en que no se viene sigilosamente y con alevosia nocturna a nuestra cama, son una bendición.

    ResponderEliminar
  7. Sí es una experiencia maravillosa, tierna y dulce...um!!!, cuando la ves con esa tranquilidad y sosiego de un sueño tranquilo, vigilado y tu mirándola entre las telarañas de tus ojos. Sí maravilloso.

    ResponderEliminar

Blogging tips